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Tratamiento de la Incontinencia Urinaria

Enviado por: admin en 18 Sep, 2006 - 08:52 Artículos 
Como tratar la incontinencia urinaria...

TRATAMIENTO DE LA INCONTINENCIA URINARIA

  • CIRUGÍA

  • AUTO-CATETERISMO LIMPIO E INTERMITENTE
  • TRATAMIENTO FUNCIONAL

  • TRATAMIENTOS PALIATIVOS
  •  

     

     

    TRATAMIENTO DE LA INCONTINENCIA URINARIA

    El tratamiento que se aplica para paliar o eliminar los problemas de incontinencia urinaria, está en función de la causa y del tipo de incontinencia que padece la persona.  Realizar un diagnóstico correcto y lo más específico posible, será fundamental para detectar la naturaleza del problema y adecuar el tratamiento. Por ello, se realiza un exhaustivo examen médico con la pretensión de discernir si la patología reside en la vejiga, uretra o parte del sistema nervioso. Para completar el examen médico, es de suma importancia contemplar todos los posibles factores agravantes del problema.

    Variables a tener en cuenta:
    · Circunstancias vitales del paciente: posibles limitaciones físicas y/o psicológicas, nivel de colaboración y motivación, situación económica, posibilidades de colaboración familiar.
    · Pautas higiénicas que adopta el paciente. Como medidas elementales es preciso seguir normas respecto a:

    - Higiene corporal. La regulación de líquidos está mediatizada por algunos factores ambientales (frío/calor), actividades físicas, incluso apetencias de ingesta de líquidos.
    - Dietética (bebida y comida). Hay alimentos y bebidas que son diuréticos y por lo tanto facilitan y aumentan la formación de orina, por ello, se aconseja que se controle su ingesta. Los más comunes son; agua, leche, alcohol, café, té, infusiones, sopas y caldos, verduras y frutas, y algunos fármacos.
    - Distribución horaria y vaciado vesical. Los hábitos del paciente son fundamentales para tener un mayor control de la incontinencia. Se debe intentar distribuir mejor en su horario la toma de líquidos, bebiendo más durante la mañana para disminuir los líquidos del almuerzo con el fin de conseguir una formación de orina con pocas oscilaciones. La cena se aconseja que sea horas antes de acostarse para evitar escapes de orina durante el sueño.
    Un estilo de vida saludableteniendo en cuenta unas pautas sobre el control de la frecuencia de vaciado vesical, ayudarán a controlar en cierto grado los efectos de la incontinencia.
    · Información que el paciente tiene sobre su problema. Tener un buen conocimiento sobre qué es la incontinencia, los auto cuidados que puede llevar a cabo, las diferentes soluciones que existen, la información sobre cómo prevenir posibles complicaciones y las ayudas con las que cuenta para la rehabilitación y cobertura asistencial, será fundamental para motivar al paciente a colaborar y a decidir cuál es la solución que mejor se adapta a su problema.
    En los pacientes crónicos no es siempre posible conseguir la curación absoluta pero sí evitar o paliar la incontinencia, solucionando los problemas de integración y mejorando la calidad de vida.

    Objetivos del tratamiento:

    Una vez establecido un correcto diagnóstico, se estudia el tratamiento que sea más adecuado para el paciente, siguiendo los siguientes objetivos:

    √  Que la vejiga tenga una buena capacidad de llenado sin contraerse.
    √  Que la uretra se mantenga cerrada durante el llenado.
    Entre los tratamientos médicos con los que se cuenta hoy en día, nos encontramos con los enumerados a continuación:

    - Farmacológico
    - Cirugía
    - Auto-cateterismo
    - Tratamiento funcional
    - Tratamientos paliativos.<br clear="all" />

      

    FÁRMACOS.

    Hoy día, se dispone de fármacos para el tratamiento de la incontinencia de urgencia y de la enuresis,  cuya acción consiste en relajar y aumentar la capacidad de la vejiga. Estos fármacos liberan a la persona de la incontinencia durante horas.
    Sin embargo, en los hombres hay que cerciorarse de que no existe obstrucción uretral por causa prostática, pues en este caso se podría producir el efecto contrario, la retención urinaria.
    Por otro lado, no existen actualmente fármacos para el tratamiento de la incontinencia por fallo de la uretra.
    En todos los casos, siempre se debe consultar al médico y nunca automedicarse, ya que existen importantes diferencias entre las incontinencias y hay que considerar las características individuales.

     

    CIRUGÍA

    Existen diferentes soluciones quirúrgicas para la incontinencia dependiendo del tipo y de las características de la vejiga y de la uretra:

    *Cirugía en la incontinencia urinaria femenina de esfuerzo

    La cirugía consiste en colocar de nuevo la uretra en su posición correcta, ya que en ocasiones, la edad o los partos provocan pérdida de tensión en los tejidos del suelo pélvico llevando a un desplazamiento de la uretra y causando así, la incontinencia ante cualquier esfuerzo que realice la mujer. En los casos que el cierre de la vejiga está alterado, se coloca una especie de “collarín” en el cuello vesical.
    Más de las tres cuartas partes de estas operaciones son un éxito, y en el resto de casos se puede realizar una segunda operación.

     

    *Cirugía de vejigas pequeñas.

    Si la incontinencia se produce porque la capacidad de la vejiga ha disminuido, lo que ocurre como consecuencia de algunas enfermedades, la cirugía consiste en ampliar la vejiga añadiéndole a modo de “parche” un trozo de intestino. Suelen ser cirugías laboriosas y complicadas, ya que para realizar las ampliaciones de la vejiga, se utiliza un segmento de intestino.

    *El esfínter artificial.

    Cuando la uretra pierde su capacidad de cierre (por daños en los nervios o en las estructuras), se puede colocar una especie de manguito, que rodea por fuera el cuello de la vejiga y que está conectado a un dispositivo con una válvula que permite hincharlo y deshincharlo a voluntad.
    El requisito para su colocación es que la persona tenga la capacidad y la responsabilidad de utilizarlo correctamente, llevando a cabo vaciados periódicos de la vejiga. De lo contrario se producirá una distensión de la vejiga que acabará provocando graves complicaciones.

     

    AUTO-CATETERISMO LIMPIO E INTERMITENTE.

    El auto-cateterismo o sondaje intermitente consiste en la introducción de un catéter o sonda en la vejiga a través de la uretra con el objetivo de vaciarla de orina. Esta maniobra es fácil y puede realizarla el propio paciente o, si se trata de un niño, los propios padres.
    Esta práctica se realiza cuando existe daño medular o de los nervios que controlan la micción, es prácticamente inocua y contribuye a disminuir las posibilidades de infección y otras complicaciones.
    Para realizar esta práctica, primero hay que lavar cuidadosamente los órganos genitales y después, desinfectar con una solución antiséptica el meato urinario. Luego, se lubrica bien la sonda y se introduce suavemente por el meato uretral hasta que la orina sale por si misma. Finalizado el goteo, es aconsejable comprimir la vejiga ejerciendo presión sobre el abdomen para conseguir el vaciado completo.
    Cualquier posición corporal para colocar el autosondaje es válida, por lo tanto el paciente considerará sus propias limitaciones y posibilidades para su colocación. La sonda puede transportarse en un frasco de solución estéril o llevar una sonda desechable cuando se está fuera del domicilio.
    Existen algunos riesgos cuando el sondaje se aplica de forma irregular o intermitente:

    • Riesgo de infección cuando el vaciado de orina no es regular.
    • Dolor o molestias.
    • Presencia de sangre durante o después del sondaje. No es extraño que con el uso del sondaje, existan pequeños accidentes que aún siendo banales, hay que consultarlo con el médico.
    • Persistencia de la incontinencia. Ante el sondaje intermitente, irregular, existen tratamientos combinados, mecánicos, médicos y quirúrgicos que posibilitan la continencia.
    • Actitud negativa del paciente.

     

     

    TRATAMIENTO FUNCIONAL.

    Este tratamiento es muy efectivo con la incontinencia de esfuerzo leve. Se emplean técnicas de estimulación eléctrica cuya finalidad es desarrollar la musculatura que sostiene la vejiga y a la uretra, junto al empleo de pautas de reeducación de ciertos hábitos del paciente. El tratamiento, requiere de la colaboración y del esfuerzo continuado de la persona durante su rehabilitación.
    El tratamiento funcional debería estar siempre presente tras el parto, ya que muchas mujeres preocupadas por recuperar su silueta, comienzan a hacer ejercicios abdominales sin saber que estos aumentan la presión pélvica y facilitan la caída de la vejiga y la uretra. Por lo que es preciso recuperar primero toda la masa muscular del suelo pélvico (ejercicios de Kegel) para evitar la incontinencia, antes de plantear el problema de la flacidez abdominal.

     

    TRATAMIENTOS PALIATIVOS.

    Los tratamientos alternativos, no son la solución del problema pero si consiguen que sean más tolerables los problemas de incontinencia. Entre los dispositivos más utilizados se encuentran:

    -Las sondas permanentes, indicadas cuando se han agotado el resto de alternativas. Deben cambiarse periódicamente según indicaciones del médico.
    -Los colectores de orina. Son unas fundas de goma para el pene, muy parecidas a los preservativos, que terminan en un tubo que permite su conexión con las bolsas colectoras de la orina. Existen diferentes tamaños, siendo aconsejable el uso de colectores con sujeción añadida, bien de tira o de apósito adhesivo. Algunos pacientes utilizan esparadrapo, pero independientemente del tipo de sujeción que se emplee, hay que tener especial cuidado en su colocación para evitar posibles lesiones en la piel, con lo que se debería abandonar el colector hasta su curación.
    -Las bolsas de orina. Son recipientes destinados a almacenar la orina que se le escapa al incontinente y que están conectadas al colector o a la sonda vesical. Existen dos tipos: las de pierna, que la persona lleva sujeta por debajo de la rodilla; y las de cama, de mayor capacidad.
    El paciente que tiene que seguir un tratamiento de los citados, no debe dudar en informarse sobre su correcto uso consultando al médico o personal sanitario.
    -Los absorbentes. Existen diferentes tipos de absorbentes, siendo de mallas (rectangulares y anatómicas) o elásticos y se asemejan a un pañal o a una gasa. Su función es retener la orina por impregnación, manteniendo al paciente seco y evitando que la orina moje la ropa o la cama.La elección de un absorbente u otro deberá estar condicionada por los siguientes factores: volumen de orina emitido, emisión diurna o nocturna y condiciones personales del afectado. Tras elegir el absorbente más adecuado a las características del paciente y de la incontinencia, se tendrá en cuenta la forma de colocación de los absorbentes, siendo diferente según la postura del paciente y el sistema de sujeción.

     

    Con la correcta aplicación de las diferentes medidas y tratamientos expuestos anteriormente se podría conseguir:
    -La curación absoluta de más de 1 millón de mujeres incontinentes y de otros tipos de incontinencia.
    -El paliamiento de muchos de los efectos negativos de la incontinencia y la mejora de la calidad de vida de los pacientes en los que, debido a sus características, la curación absoluta no es un objetivo viable.


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